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All Pro Polo Verdeamarelo


All Pro Polo League (APPL) hizo su segunda aparición en Brasil y fue un éxito. El hermoso predio del Helvetia Polo Country Club fue el escenario de una exhibición de alto hándicap de esta nueva forma de juego, con chukkers más cortos y reglamento tendiente a un juego veloz y dinámico. El sábado 21 de abril chocaron Casa Verde (Pedrinho Zacharias, William Rodrigues, Guillermo Caset e Ignatius Du Plessis), de 32 goles de handicap, y Sao Martinho (Facundo Sola, Olavo Novaes, João Paulo Ganon y David Stirling), de 33.


Casa Verde comenzó mejor y en los tres primeros chukkers sacó una buena ventaja (8-3), con el Sapo Caset como bandera y Zacharias afilado (máximo goleador con 6). Apareció la picardía de Facu Sola y la experiencia de Pelón Stiling para ir recortando la luz de a poco hasta igualar en el último chukker (10-10). Pero la ilusión duró segundos, porque en el siguiente ataque, Nachi Du Plessis anotó y el Sapo liquidó cifras con dos ataques rotundos más para el 13-10 final.


Para completar la excursión paulista, al día siguiente los invitados se juntaron con jugadores locales para un minitorneo de 18 goles. Todos contentos.

Pilar en San Pablo

Por Ernesto Rodriguez III


A 90 kilómetros de la megalópolis San Pablo, Indaiatuba es un paraíso del polo. Como dicen con cierto orgullo sus habitantes: “Esta zona es casi como el Pilar de Brasil”. Son varias las familias que se han ido asentando y organizando sus canchas en los últimos 45 años, a partir del establecimiento del magnífico Helvetia Polo Country Club, un predio de dos excelentes canchas fundado en 1975 por Giorgio Moroni y los hermanos Souza Aranha para descomprimir el panorama del polo paulista ya que en la enorme Sampa las dos o tres canchas que había estaban saturadas. Con el paso del tiempo, el club abriría un anexo con otros ocho campos de juego.


A los dos pioneros se les sumaron otras familias que se constituirían en el corazón del polo brasileño: los Diniz, los Kalil, los Mansur, los Bastos y tantos otros que terminaron de montar casi una treintena de canchas para delinear uno de los dos centros productores de talentos junto con Orlándia, distante a unos 300 km. Helvetia es el corazón de la zona. Las calles internas, bautizadas como los principales torneos del planeta, dejan en claro las aspiraciones de aquellos pioneros que sentaron las bases y quisieron unir San Pablo con la meca, Palermo.

"Es un orgullo recibirlos"


Antonio Moroni es el presidente del Helvetia Polo Club Country Club de Indaiatuba, el feliz anfitrión de la exhibibión de alto hándicap del All Pro Polo League (APPL). “Es muy bueno el trabajo que están haciendo Javier Tanoira y Marcos Aldao para difundir APPL. Es una forma divertida y dinámica de jugar. Ya vinieron dos veces a Brasil en menos de un año y les agradecemos que en este viaje hayan venido con dos jugadores de 10 goles, algo que no ocurría desde hace casi 20 años. Ojalá sigamos haciendo cosas juntos”, le dijo a CLICKPOLO.

-¿Cuál es tu evaluación del APPL?


-Nos puso muy contento que vinieran a disfrutar de nuestro club. Que mostraran su magia y nos hicieran pasarla tan bien. un gran espectáculo para los que jugamos y para estimular a los niños que no podían creer tener cerca a tres cracks como Pelón, el Sapo y Facu.



"Será una muy buena temporada en el Helvetia"


-Siendo nieto del fundador, ¿qué siente al ver el club?


-Orgullo por lo que hizo mi abuelo. Nos marcó el camino.


-¿Cuál es la situación del Helvetia?


-Venimos bien, creo que será una buena temporada y que habrá un crecimiento en el número de participantes. Comenzamos a jugar oficialmente hace un mes y la extenderemos hasta octubre, con algunas semanas de descanso en el medio, entre julio y agosto. Los principales objetivos son los torneos de alto hándicap (20 y 24 goles), la Copa Brasil, con más de 20 equipos participantes en 4, 8 y 16 goles, y el 100º Torneo de Embajadores de la FIP, en septiembre.


-¿Van a mandar jugadores a la Argentina?


-Ojalá puedan ir porque allá, con la cantidad de jugadores que hay, crece su juego. Y también invitamos a los que quieran venir a conocernos. Sobran canchas, buenos caballos y las ganas de recibirlos.