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Fanáticos de la pasión por el polo

Hay muchas familias que basan su vida en el polo. Este deporte es así: agrupa a su alrededor generaciones y generaciones apasionadas por el campo, el aire libre y los caballos. Y a la vez permite compartir la rutina diaria.


Un repaso mental entrega muchos apellidos que entran en este modo de vida. Y hoy, año 2018, la familia Rueda se ha convertido en unas de las que tiene más integrantes que juegan polo de todos los niveles.


Rodrigo Rueda, padre de cinco hijos, dice: “He jugado al polo toda la vida y ahora estamos todos jugando. Varones y mujeres, mis 5 hijos”, dice con orgullo. “Calculo que habré influído para que a todos les guste este deporte, ya que hemos viajado por todos lados, hemos conocido países rarísimos o divertidísimos, y estoy feliz de que todos jueguen al polo. Me hubiese encantado que alguno... Bueno, Delfín estudió Licenciado de Administración, pero me hubiera encantado que algún otro estudie algo más”, agrega el padre.


La madre también tiene mucha historia en este deporte. Así lo cuenta Victoria Lalor: “En mi vida siempre estuve en el polo. Mi padre Tito Lalor ganó el Abierto en 1953 (con Coronel Suárez, con Francisco Reyes Carrere, Enrique y Juan C. Alberdi”, y mi abuelo Nelson fue un gran criador de caballos de polo y un gran jugador. Me parece que parte de lo que me gustó de Rodrigo fue que fuera tan buen polista, y disfruto con él el deporte”.


El resumen de lo que representa el polo en esta familia lo da Rodrigo: “Somos una familia nada extraordinaria, muy comunes, pero todos somos fanáticos de la pasión del polo, de los caballos y la buena onda”. Todo dicho…


Uno por uno



Los otros Rueda son algo menos conocidos, pero cada uno tiene su historia con el polo. Así lo cuentan:


Santos Rueda: “Soy el quinto hermano, el más chico. Juego al polo desde muy pequeño. Desde que terminé el colegio me quiero dedicar. Viajé donde pude, trabajando de lo que pude. Es muy lindo poder jugar y que lo haga toda tu familia”.


Tomás Rueda: “Juego al polo de chico y tuve la suerte de viajar bastante, a lugares distintos. Fue muy divertido, muchos viajes con mis hermanos y primos. Hoy en día trabajo es el polo, de piloto, y lo que más me divierte es jugar torneos con mis hermanos”.


Tita Rueda: “Soy la única mujer de la familia. Siempre me gustó el polo, no jugaba, pero el año pasado por suerte me convencí y empecé a jugar. Me fui enganchando, la verdad que me divierte mucho y me encanta ir a ver a mis hermanos. Trato de ayudar porque el polo de mujeres está empezando y así que cuando hay que dar una mano para empezar un torneo, estoy. El año pasado tuve la suerte de jugar una copa con mis hermanos, fue muy divertido jugar con ellos. Me encantan los caballos y el polo, lo que sea caballos con amigos y con la familia está bueno”.


Delfin Rueda: “Mi vínculo con el polo es: con papá, nos encargamos de lo que es la cría, hacemos los caballos para vender o para prestarle a Ro, Tomi o Santos, ahora Tita que empezó a jugar hace poco. El polo es algo familiar, divertido, que jugamos con amigos o familia. A veces te hace enojar un poquito, pero nos divertimos bastante”.



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